
El pasado viernes visitamos La Casa del Títere en Camas. Es una de las visitas que más disfruto con mis alumnos porque cada vez que repito, ya son muchos los años que la visito, me sorprende la capacidad de atracción que tiene esta familia de titiriteros.
Nos reciben en su casa con la cordialidad de siempre y en el momento que pasamos a ella, ya los niños y niñas se quedan ensimismados con la cantidad de títeres y marionetas que decoran el lugar.
Durante las casi tres horas y media que permanecemos allí los niños y niñas disfrutan con canciones, cuentos, teatro de títeres,juegos, magia y este año la incorporación de una visita inesperada, la de BOB ESPONJA.
En esta visita había casi 100 niños y niñas de 4 años y el silencio reinante a la hora del cuento era de envidiar. Yo me preguntaba ¿pero cómo lo hace?. Yo también cuento cuentos en el aula con un auditorio de 25 niños y niñas y nunca he conseguido ese nivel de atención. Claro, ahora entiendo que hay una diferencia entre ellos y yo, ellos son profesionales del cuento y el entretenimiento y eso se nota.
Bueno, quiero agradecerles a esta familia que otro año más siga pensando que esta visita es una de las que más merece la pena realizar con mis alumnos/as.
Como muestra algunas fotos de ese día.